Sábado, Noviembre 5, 2016, 14:27 | No hay comentarios »

Si bien el término diseño escandinavo (o nórdico) no fue acuñado como tal hasta 1954, cuando una exposición con ese nombre recorrió Norteamérica promoviendo el estilo de vida escandinavo, su origen se remonta años atrás, pudiendo situar el origen de lo que hoy en día nos evocan esas palabras al periodo entre las dos guerras mundiales.

Fue en esa época en la que el diseño tradicional de los países nórdicos, tradicionalmente basado en la funcionalidad de los objetos, añadió la estética a sus valores, cubriendo así también las necesidades emocionales de la gente.

Cuando hablamos de diseño escandinavo o estilo nórdico, nos referimos a los países del norte de Europa, estrictamente Noruega y Suecia, aunque generalmente se amplía a Dinamarca y ocasionalmente a Islandia y Finlandia. Su característica principal, desde sus orígenes, es la funcionalidad. Principalmente porque sobrevivir en el norte requería que los productos fueran útiles y duraderos, sin florituras que pudieran afectar a su uso.

El uso de materiales locales como la madera de sus frondosos bosques viene propiciado por su aislamiento geográfico. Sin embargo, la elegancia propia del estilo que todos conocemos no llegó hasta más tarde, cuando empezó a combinar con gracia y delicadeza la influencia de los movimientos decorativos de principios del siglo XX (Art Nouveau o Jugendstil) con la sencillez y pureza de los movimientos artísticos de entre guerras (Constructivismo, De Stijl, La Bauhaus…)

 

A pesar de su aislamiento geográfico, los países nórdicos no eran ajenos a todo el alboroto que tenía lugar en Europa durante el periodo entre guerras, por lo que los diseñadores escandinavos empezaron a recibir influencias de todos esos movimientos artísticos. Un claro punto de referencia fue la exposición de Estocolmo de 1930, una feria del mueble y el diseño donde se mostraron diseños vanguardistas con un claro mensaje político y social, incluyendo prototipos de apartamentos con muebles fabricados industrialmente, en contraposición de la tradicional defensa noruega por la artesanía.

En los años 60 y 70, el organicismo (formas inspiradas en la naturaleza) que siempre había estado presente en el estilo escandinavo, encontró en los materiales modernos como el plástico y las resinas, la manera perfecta de llevar a cabo las ideas de los diseñadores, que anteriormente utilizaban madera laminada para, literalmente, darle forma a sus diseño.De esta época “tardía” son diseños tan conocidos como la silla Panton de Verner Panton, la silla Globo de Eero Arnio o la silla Tulip de Eero Saarinen, entre muchísimos otros.


Sábado, Noviembre 5, 2016, 14:18 | No hay comentarios »

Las primeras velas de candelabros medievales se utilizaron en los lugares de reunión. Por lo general, tomaban la forma de una cruz de madera con una serie de puntas.
Los franceses bautizaron como chandelier al conjunto de velas que se elevaban a una altura por una cuerda o cadena colgando de un gancho.

En el siglo 15, se hicieron de formas más complejas sobre la base de candelabros anillos o coronas diseños que comenzaron a convertirse en elementos decorativos populares los que se encontraban en palacios, casas de la nobleza, el clero y los comerciantes.
El alto costo de la iluminación de la noche hizo la también llamada araña, en un símbolo de lujo y estatus.
En el siglo 18, ya se realizaban decoradas con formas de largas, curvas y con muchas velas.
Los motivos Neoclásicos se convirtieron en un elemento cada vez más común, principalmente en metales, pero también en madera tallada y dorada.

La evolución de vidrio en el siglo 18 permitió la producción de cristal de plomo. La dispersión de la luz propiedades de este vidrio convirtieron estas cotizadas lámparas en una popular adición a la forma.
En el siglo XIX, se convirtió a luz de gas como una fuente de iluminación, se produjeron accesorios ramificados hacia el techo , y el término gasolier para una araña y de gas, se utiliza con frecuencia. Lámparas de iluminación de gas aparecieron a mediados del siglo 19, muchas velas y candelabros se convirtieron a gas. En la década de 1890, la aparición de la electricidad para iluminación, se produjeron lámparas de araña que utilizaban gas y electricidad. La araña más grande del mundo es de cristal de Bohemia, un regalo de la Reina Victoria, y está situado en el Palacio Dolmabahce (Estambul). La araña cuenta con 750 lámparas y pesa 4,5 toneladas. Dolmabahce tiene la colección más grande de Bohemia y arañas de cristal de Baccarat en el mundo, y uno de los grandes escaleras ha bannisters de cristal de Baccarat.
Más complejas y elaboradas formas de araña se desarrollaron a lo largo de los siglos 18 y 19 hasta la generalización de la iluminación eléctrica de gas entonces devaluó esta forma tradicional de iluminación.
Una araña famosa es la de la Opera Garnier, que en 1910 la novela de Gaston Leroux El Fantasma de la Opera es abatido por un gigante chandelier.

Araña de la Ópera Garnier, Paris, Francia.


Sábado, Octubre 8, 2016, 20:44 | No hay comentarios »

Restauramos porque creemos que es importante volver, retornar, recordar. ¡Y lucir como la primera vez que descubrimos el mundo!

Restauramos porque creemos en las raíces hondas que, aún sepultadas alimentan las flores. 

Restauramos porque vemos debajo de las señales del tiempo el principio y fin de nuestra razón de ser.


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